El oleaje del conocimiento

El conocimiento, nombre abstracto pero tan concreto en este momento por el que pasa la historia de la humanidad, se divulga por varios medios, como revistas, diarios, programas de televisión, afiches, carteles o por la red.

Indudablemente es una verdadero alud de información de cuño científico e informativo que antes permanecía reclutada en los medios académicos. La democratización del conocimiento, principalmente en lo que se refiere al acceso de la producción teórica científica sobresale en el actual contexto sociohistórico donde, sin lugar a dudas, hay un verdadero consumo también, como si fueran bienes materiales, a todo lo científico con un lenguaje accesible y comprensible para los no entendidos de las ciencias. La gran cantidad de información que día a día se extrae de las canteras de la ciencia lo empequeñece a uno en el mundo de todo lo por conocer aún.

Hace poco leí en una revista que trata de temas de bebés, por cierto cada vez más investigados, que uno no debe probar una comida con una cuchara y darle al bebé con la misma, porque se le pasarían las caries. Esto yo lo ignoraba. En otras hojas que ojeé detallaban la importancia de cada fruta, verdura, cereal y legumbres para los pequeñitos. Además, informaba sobre el bienestar que cada alimento aportaba a la salud, es decir, qué minerales y vitaminas tienen. Claro que, entonces, uno percibe lo ignorante que es y el tal vez infinito conocimiento que todavía nos falta descubrir.

Incluso me pregunto si cada vez que aprendo algo nuevo, desaprendo lo anterior. Creo que vale la pena preguntarse si el cementerio de todo el conocimiento anticuado y ultrapasado nos haría pensar que estamos frente a descubrimientos o construcciones del saber.

La teoría que defendía la Tierra como el centro del universo fue sustituida después por otra, la del Sol. Por lo tanto, el conocimiento depende de la sociedad, la cultura y la historia. Cada época tiene sus propias preocupaciones. Hoy en día estamos muy preocupados con la salud y no cabe duda que se busca producir el conocimiento como si fuera una fábrica que sabe que tiene muchos consumidores esperando algo que los sorprenda, que los saque del encierro de las paredes, muros, rejas.

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