Radiación de miedo

Después de algunas semanas del accidente con la usina nuclear de Fukushima en Japón, se ha esparcido el pánico a nivel mundial.
Prueba de ello es el haberse terminado en algunos países los aparatos medidores de radiactividad. El impacto de los medios de comunicación en este momento post fuga de radiación, ya es real. Y está claro que muchos periodistas, creadores de nuevos apocalipsis, están al orden del día para difundir la idea del fin de la vida en el planeta que respiramos.
Pero las personas también toman partido en esta tarea de crear olas de pánico, gracias al impulso mediático. Recientemente, una estudiante de biología me dijo, muy segura en sí mismo, que, “lamentablemente, habrá una mutación en la fauna marina que ha sido contaminada con la materia radiactiva que llegó al mar”.
Bueno, para una persona como yo, lego en esa e interesante y dominante ciencia, la biología, esa palabra (mutación) quedó retumbando en mi mente. Entonces, mi imaginación empezó a viajar por laberintos fantásticos. Pensé en peces con tres ojos, pulpos con el doble de tentáculos, pingüinos voladores, cardúmenes de atún con cuerpos maleables para driblar las mortales redes humanas, aguavivas sin veneno, y algas traslúcidas de varios colores nunca antes vistos. Es que la palabra mutación tiene una gran connotación o positiva o negativa.
La tendencia a prever más desastres de los que realmente se constaten, para mí, tiene su fuente en el propio espíritu humano, lleno de contradicciones, miedos, dudas y cadenas que nos atan a la prisión de la última experiencia de todos nosotros sin excepción e irremediable, la muerte. Y parece que la predilección de Occidente por el ateísmo problematiza la capacidad del hombre de ponerle “al mal día, buena cara”.
Indudablemente, se percibe la búsqueda de la lógica a todo, en forma tan exacerbada que nos perdemos por el camino del pesimismo, yendo hacia un fatalismo terrestre que, contradictoriamente, genera una verdadera pasión irracional a la idea de la devastación final.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *